Llegué al dolor por la alegría.
Supe por el dolor que el alma existe.
Por el dolor, allá en mi reino triste,
un misterioso sol amanecia.
Era alegría la mañana fría
y el viento loco y cálido que enviste.
(Alma que verdes primaveras viste
maravillosamente se rompía)
Asi la siento más. Al cielo apunto
y me responde cuando le pregunto
con dolor tras dolor para mi herida.
Y mientras se ilumina mi cabeza
ruego por el que he sido en la tristeza
a las divinidades de la vida.
Jose Hierro,Poeta Español
A mi amiga Euge con mucho cariño y muchas gracias por regalarme aquella vez este vello poema que te gustaba tanto.



No hay comentarios:
Publicar un comentario