Había una vez el miedo mismo, el miedo absurdo,el espacio de tiempo en el que crujen los dientes ante un susto. El miedo que da risa por que es solo imaginación,tambien Había una vez un hombre enamorado y una mujer perdida en su corazón...
ESCENCIA
Aquella mañana cuando la vi; vestida de un tiempo que ya paso, parada en la esquina del puente, así bordeando la corniza al presipicio de agua y piedras. Una mujer observando y esperando su muerte.Yo. En mi soledad de hombre que busca amor, la observaba creyendo que Dios había enviado por fin una señal a mi favor, pero a la vez el miedo congelaba mi piel y mi sangre.Un miedo que no comprendía al verla alli a punto de caer .Me acerque despacio, cuando voltio y pude ver en sus ojos negros como mi tiempo se detenia enormemente. Su largo cabello al viento en movimiento constante apenas me acariciaba. A metros de su presencia suavemente la tome de sus brazos para acercarla hacia mi,me miro fijamente dijo aquellas palabras que solo son sonido ahora de paz, lo que dijo, exactamente olvide aquella mañana al despertar...Espero volver a ver, volver a soñar...por que cuando logro conciliar el sueño solo me veo corriendo, escapando, intentando alejarme del puente,tratando de no ser visto. María.F.Vega


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